5.4 millones de estadounidenses impulsan el motor de la venta directa en 2025

Una encuesta reciente de la DSA revela cómo el canal de la venta directa se mantiene como un pilar económico en EE. UU., con millones de emprendedores locales que transforman desafíos en oportunidades.

Un canal que no se detiene pese a la incertidumbre

La Asociación de Venta Directa (DSA) de los Estados Unidos presentó los resultados de su más reciente Encuesta sobre Crecimiento y Perspectivas de la Venta Directa 2025, elaborada junto con la Fundación para la Educación en Venta Directa (DSEF). Las cifras son reveladoras: 5.4 millones de estadounidenses desarrollan negocios de venta directa, ya sea a tiempo completo o parcial, generando un impacto que supera los 34.700 millones de dólares en ventas minoristas durante 2024.

Si bien el sector experimentó una contracción tras el hipercrecimiento de la pandemia, la resiliencia del canal se mantiene firme, apoyada en su capacidad de conectar con el consumidor a través de experiencias personalizadas y relaciones de confianza.

La fuerza de lo local en la economía nacional

El director ejecutivo de la DSA, Dave Grimaldi, destacó que, de ser una sola empresa, el canal de la venta directa estaría entre los 20 principales minoristas de EE. UU., junto a gigantes como Best Buy y Dollar Tree. Esta comparación refleja la magnitud de un modelo que no solo genera ingresos, sino también empleos y movilidad social en miles de comunidades.

Los datos también revelan un cambio de percepción: desde 2019, la valoración positiva del sector creció en un 21 %, mientras que el 70 % de los clientes afirmó sentirse satisfecho apoyando a emprendedores locales.

Tendencias que marcan el futuro del canal

El estudio subraya tres ejes que guiarán el crecimiento: tecnología, sostenibilidad y conveniencia. El auge del comercio omnicanal, el avance de plataformas digitales y la búsqueda de experiencias personalizadas son factores que posicionan a la venta directa como una opción alineada con las expectativas del consumidor moderno.

Para el profesor Greg Marshall, miembro del DSEF y especialista en estrategia de mercado, la clave está en la adaptación constante: “El canal de la venta directa refleja lo que los compradores actuales valoran: flexibilidad, personalización y oportunidades empresariales. Con más inversión en sus equipos independientes, el sector se prepara para un retorno sólido al crecimiento”.

El desafío: De la crisis al renacimiento

Aunque el 2024 mostró una caída en ingresos, la venta directa se perfila como un motor de crecimiento renovado dentro del mercado minorista. El sentido de comunidad, la capacidad de adaptación y la visión emprendedora de millones de distribuidores independientes son los factores que sostienen al canal frente a la incertidumbre económica.

La conclusión es clara: la venta directa en EE. UU. no es un modelo del pasado, sino una estrategia empresarial en evolución, capaz de mantener su vigencia y relevancia en un mercado cada vez más competitivo.