Festín: El sueño iqueño que se convirtió en símbolo gastronómico del sur peruano

Con una historia que une legado familiar, visión femenina y compromiso con el entorno, Festín celebra seis años como un referente de la gastronomía sostenible en Ica, combinando sabores locales, impacto social y una proyección nacional en crecimiento.

Un aniversario con sabor a triunfo

Lo que comenzó como un restaurante familiar en medio del desierto iqueño, es hoy uno de los espacios culinarios más representativos del sur peruano. Festín, ubicado en el kilómetro 299 de la Panamericana Sur, en Subtanjalla – Ica, cumple seis años consolidando una propuesta que fusiona tradición e innovación en cada plato.

Fundado el 13 de junio de 2019 por la cocinera local Elsa Alejos, y ahora liderado por su hija, Paloma Arones, este emprendimiento no solo ha generado empleo y dinamizado la economía local, sino que también ha contribuido a posicionar a Ica como destino gastronómico emergente.

Actualmente, Festín factura más de S/5 millones anuales, emplea a decenas de personas y ha sido reconocido tanto por autoridades locales como por medios nacionales. En 2025, incluso fue seleccionado por la Municipalidad Provincial de Ica para formar parte de las actividades oficiales por el aniversario de la ciudad.

Cocina con identidad y visión contemporánea

En Festín, cada receta es una declaración de principios. La carta está pensada para resaltar los sabores de Ica, apostando por ingredientes regionales y técnicas modernas. Platos como la causa de pallares verdes con corvina escabechada, el risotto al funghi con lomo, o los fettuccini caseros, reflejan la búsqueda de una propuesta que honre lo local sin perder sofisticación.

A esto se suma una coctelería de autor, basada en insumos naturales y sabores peruanos, que complementa la experiencia con creatividad y frescura. La mezcla perfecta para un público que busca más que un almuerzo: una conexión con el lugar, con su gente y con su historia.

Sostenibilidad con sabor a futuro

Más allá de la cocina, Festín ha hecho de la sostenibilidad uno de sus pilares estratégicos. Su huerta propia abastece parte de los insumos frescos, y su alianza con la Municipalidad de Subtanjalla permite dar una segunda vida a más de 2,000 botellas de vidrio, transformadas en estructuras decorativas para el restaurante.

Además, se encuentra en plena ampliación de una nueva terraza al aire libre, que no solo aumentará su capacidad —actualmente de 300 personas—, sino que también generará más empleos locales, fortaleciendo su rol como motor económico en la región.

Impulsando el talento iqueño

Festín también ha apostado por ser un espacio que visibiliza y promueve el emprendimiento local. Ejemplo de ello es la Feria de Mujeres Emprendedoras, realizada en marzo, o el Paloma Week, un evento colaborativo entre tres barras de Ica (Festín, Taqará y Lagunilla) que unió a la comunidad a través de la mixología.

En esta línea, Festín Bar también ha logrado reconocimiento a nivel nacional al ganar el concurso Sinsonte Spritz con el cóctel Herencia Spritz, a base de pisco Malamor, espumante Intipalka y licor casero de pallares. Este éxito ha impulsado la creación de Malamor, su propio destilado artesanal, como parte de una línea de productos con identidad regional.

De restaurante a símbolo cultural

Lo que distingue a Festín no es solo su propuesta gastronómica, sino su capacidad de construir una marca con propósito. En estos seis años, se ha convertido en un modelo de empresa con impacto social, cultural y ambiental, donde el liderazgo femenino y el compromiso con la comunidad no son discursos, sino acciones diarias.

Con miras al futuro, Paloma Arones tiene claro que Festín no dejará de evolucionar. El restaurante continuará ampliando su carta, desarrollando nuevos productos locales y generando espacios para el desarrollo de Ica como polo gastronómico del Perú.

Redacta: Jade Bermeo