En el proceso de recuperación personal o en la búsqueda de una mejor orientación vital, pueden presentarse otros métodos que apoyen en la obtención de respuestas a la incertidumbre. Una de estas opciones es Therapist GPT, un prompt avanzado de ChatGPT de la empresa OpenAI.
Este programa no es el único con esta función. Existen muchos otros que cumplen con la tarea básica de brindar respuestas que ayuden a afrontar mejor la situación descrita. Sin embargo, al dirigirse a personas en estado vulnerable, estos usuarios pueden ser más susceptibles a interpretar sus respuestas automatizadas como si fueran parte de una conversación real.
Estas opciones han generado un impacto en la percepción de los terapeutas, quienes ya no siempre son considerados como la primera opción para recibir tratamiento. Expertos indican que la efectividad de esta tecnología se debe a la asertividad con la que opera, ya que no emite juicios de valor ni ejerce presión en temas donde el emisor presenta dilemas personales. Al no adoptar ninguna postura ética, sus respuestas pueden parecer más objetivas. No obstante, las recomendaciones que ofrece suelen ser generales y ambiguas.
Dentro de las sesiones para explorar la intrapersonalidad, se deben cumplir tres fases: escuchar activamente lo que el paciente dice con sus palabras, relacionar y conectar esta información con conocimientos previos, teorías y la experiencia del terapeuta, y finalmente, filtrar y adaptar la respuesta en función de lo que sea más útil para el paciente. Los terapeutas afirman que, si al menos una de estas etapas no se cumple, los chatbots pueden correr el riesgo de generar un desequilibrio en los pacientes al exponerlos a escenarios para los cuales aún no están preparados.
Representantes de la ciencia conductual mencionan que la inteligencia artificial es inevitable, pero que su uso debe ser responsable y supervisado por un humano. Proponen alternativas, como emplearla en pacientes introvertidos que no se sientan cómodos interactuando cara a cara con otra persona o en aquellos que, por diversas razones, no puedan comunicarse mediante el habla.